CIRUGÍA VASCULAR

- Los embarazos, una tromboflebitis, la obesidad o la predisposición congénita pueden provocar la aparición de várices en las piernas, que son frecuentes especialmente entre las mujeres. Cuando las válvulas de las venas de las piernas no funcionan adecuadamente, la sangre que debe retornar al corazón lo hace con dificultad produciendo su estancamiento en algunas venas que llegan a dilatarse, a hacerse visibles y a provocar molestias.
Como las várices tienden a hacerse más grandes con el tiempo, y pueden llegar a ser causa de edemas en las piernas y úlceras varicosas, que a menudo producen una pigmentación parda en la piel, es importante atenderlas médicamente para prevenir una enfermedad mayor. Si usted tiene venas gruesas visibles bajo la piel de las piernas, coloración parda-grisácea en los tobillos/pantorrillas o úlceras en la piel de los tobillos, debe estar en tratamiento médico. Las técnicas actuales para eliminar las várices son rápidas y eficaces y pueden consistir en un procedimiento en el que se utiliza un rayo láser para ocluir la vena dilatada, en una intervención quirúrgica para retirar la vena enferma y sus colaterales o para varicosidades pequeñas poco estéticas, se suele emplear una técnica que consiste en inyectar directamente en cada vénula superficial varicosa una sustancia química que produce una inflamación de la vénula, que luego produce la cicatrización (esclerosis) de la misma.